Mejores apps de portfolio cripto
Herramientas para seguir tu cartera en un solo sitio y ayudarte con el cálculo de impuestos, usándolas de forma segura.
Resumen clave
- Las apps de portfolio centralizan el seguimiento de todas tus criptos.
- Se conectan a exchanges y wallets vía API o en modo solo lectura.
- Útiles para ver rentabilidad, distribución y precios en tiempo real.
- Da acceso de solo lectura; nunca compartas claves con permisos de retirada.
- Algunas (Koinly, Blockpit) ayudan con el cálculo fiscal.
Las mejores apps
CoinGecko / CoinMarketCap
Seguimiento de precios y carteras manuales, gratis.
Koinly
Especializada en fiscalidad: genera informes para Hacienda.
Blockpit
Plataforma europea de impuestos cripto con soporte para DeFi y NFTs.
Delta / CoinStats
Apps de seguimiento de cartera con conexión a exchanges.
Para el cálculo de ganancias e impuestos puedes apoyarte además en nuestra calculadora cripto.
Cómo usarlas de forma segura
El permiso que le das a estas apps
Una app de seguimiento necesita ver tus operaciones, y ahí está el punto que hay que entender antes de conectar nada. Hay tres niveles de acceso y no son equivalentes:
- Manual. Introduces las operaciones tú. Es lo más tedioso y lo más seguro: la app no toca tus cuentas.
- Solo lectura. Conectas el exchange con una clave de API configurada sin permiso de retirada, o pegas tu dirección pública de wallet. La app ve pero no puede mover nada. Es el equilibrio razonable.
- Con permisos de operación. Innecesario para llevar un portfolio. Si una app lo pide para «seguir tu cartera», ahí se acaba la conversación.
Para la declaración: útiles, pero no infalibles
El motivo real por el que merece la pena usar una de estas apps en España no es ver cuánto llevas ganado: es tener el registro que la declaración exige. Fecha, cantidad, valor en euros y comisiones de cada operación, incluidas las permutas entre criptomonedas, que son las que más se olvidan y también tributan.
Las herramientas especializadas aplican el método FIFO automáticamente, que es el criterio aplicable en España, y eso ahorra muchísimo trabajo: cómo funciona.
Con dos advertencias. La primera: revisa el resultado. Las importaciones automáticas fallan con frecuencia en airdrops, recompensas de staking, movimientos entre tus propias carteras y redes poco habituales, y un traspaso mal clasificado como venta inventa una ganancia que no existe. La segunda: la responsabilidad de lo que declaras es tuya, no de la app. Para carteras grandes o complejas, el informe es un punto de partida para tu asesor, no la declaración terminada.
Preguntas frecuentes
¿Son gratis?
Muchas tienen versión gratuita para seguimiento básico; las de fiscalidad suelen cobrar por los informes.
¿Es seguro conectar mi exchange?
Sí, si usas claves API de solo lectura. Revisa los permisos antes de conectar.
Qué revelas al conectar (y por qué no se puede deshacer)
Hay una dimensión de estas apps que casi no se comenta y que conviene decidir con la cabeza fría: al conectarlas, entregas el mapa completo de tu patrimonio a una empresa. Y hay una asimetría importante entre los dos métodos de conexión.
Una clave de API de solo lectura es revocable: la borras en el exchange y se acaba el acceso. Pegar tu dirección pública de wallet, no. Una dirección es un identificador permanente con todo su historial visible para siempre, y al asociarla a tu correo en un servicio has vinculado tu identidad a ese historial de forma que no se puede retirar. Borrar la app después no desvincula nada.
No es un argumento para no usarlas —el registro fiscal que te dan compensa— sino para elegir con criterio: usa claves de solo lectura cuando exista la opción, y si vas a seguir wallets por dirección, sé consciente de que ese paso es de ida. En carteras importantes, valora si el seguimiento agregado merece exponer la relación entre tus direcciones.
La alternativa aburrida que nunca falla
Si tu actividad es moderada —unas cuantas compras al año y alguna venta—, la herramienta más fiable no es una app: es una hoja de cálculo tuya. No se rompe con una actualización, no cambia de precios, no cierra, no depende de que una API siga funcionando en 2030 y no revela nada a nadie.
Estas son las columnas que necesitas, y no hay ninguna de más:
- Fecha y plataforma donde ocurrió.
- Qué entregas (cantidad y activo) y qué recibes (cantidad y activo).
- Valor en euros de la operación en esa fecha. Es el dato clave y el que más cuesta reconstruir después.
- Comisiones, separadas: las de la plataforma y las de red.
- Tipo de operación: compra, venta, permuta, traspaso entre tus carteras, recompensa.
Ese último campo es el que evita el error más caro de todos: confundir un traspaso propio con una venta. Mover tus monedas de un exchange a tu wallet no tributa, pero si queda registrado como salida sin más contexto, tú —o tu asesor, o una importación automática— acabaréis declarando una ganancia que nunca existió.
Y guarda los justificantes junto a la hoja. Un extracto o una captura con la fecha respalda la cifra que has puesto, y es lo que convierte tu hoja de cálculo en algo defendible y no en una estimación.
Fuentes
Los datos de este artículo se contrastaron contra estas fuentes el 26 de julio de 2026.
- AEAT — Compra y venta de monedas virtuales: tributación en el IRPF del inversor — que las ganancias por venta tributan en la base del ahorro del IRPF y el criterio FIFO
- Orden HFP/886/2023 (BOE) — la obligación de declarar criptomonedas en el extranjero mediante el Modelo 721